Hay temporadas donde pareciera que el cielo guarda silencio.

Oras… pero no ves respuestas inmediatas.
Esperas… pero las cosas no cambian tan rápido como quisieras.
Y poco a poco comienzas a preguntarte si Dios realmente está obrando en tu vida.
Pero el silencio de Dios no significa ausencia.
Muchas veces, mientras tú sientes que nada ocurre, Dios está acomodando piezas que todavía no puedes entender. Está trabajando en áreas profundas de tu corazón, fortaleciendo tu fe y preparándote para procesos que aún no ves completos.
La lluvia no aparece de repente.
Primero el cielo se prepara.
Y quizás eso mismo está pasando contigo.
Aunque hoy no tengas todas las respuestas, aunque todavía haya lágrimas y preguntas dentro de ti, Dios sigue cerca. Él no abandona las historias que comenzó a escribir con amor.
Confía incluso en los días silenciosos. Porque también ahí habita la gracia.
🌸 Versículo corto
«El que comenzó en ustedes la buena obra, la perfeccionará.» — Filipenses 1:6
💭 ¿Sentiste paz al leer estas palabras?
🌿 Respira profundo y recuerda que Dios sigue obrando.

